Una pequeña muestra hecha con mucho amor en el Centro Locero de La Atalaya

Les comparto con mucha ilusión el cartel de la pequeña muestra que presentaré el próximo lunes 6 de julio, a las 19:00 horas, en el Centro Locero de La Atalaya, en este barrio tan especial de Santa Brígida, con motivo de la XXXIII Traída del Barro.

Será una exposición sencilla, íntima, sin grandes pretensiones, pero hecha con mucho respeto y con muchísimo amor. Para mí tiene un valor especial poder llevar mi pintura a un lugar donde el barro no es solo materia, sino memoria, oficio, raíz y vida compartida. La Atalaya conserva ese pulso antiguo de las manos que crean, de quienes han sabido transformar la tierra en piezas cargadas de identidad.

La jornada contará con distintos momentos a lo largo del día. A las 17:00 horas, en el Centro Locero, se abrirá el taller “Juega con barro”, de la mano de Domingo Díaz Barrios, “El Taranta”. A las 18:00 horas, tendrá lugar un homenaje floral a nuestros loceros en la Casa Alfar de Panchito, un gesto necesario hacia quienes han mantenido vivo este legado. Y a las 19:00 horas se inaugurará la muestra de cerámica a cargo de ALUD, junto a mi pequeña exposición pictórica.

Mi obra llega a este espacio como un diálogo con el barro, con el fuego, con la música, con la memoria de los oficios y con esa luz que atraviesa los paisajes de nuestra isla. En cada pieza hay algo de búsqueda personal, pero también un intento de acercarme con humildad a una tradición que merece ser mirada, cuidada y celebrada.

Esta invitación nace después de la última presentación del libro con Coca de Armas, dentro de nuestro proyecto dedicado a Santa Brígida. Aquel encuentro nos permitió conocer más de cerca las instalaciones del Centro Locero y compartir un rato entrañable con personas que viven este patrimonio con verdadera pasión.

Quiero agradecer especialmente a Chago por la invitación, a Esteban Rodríguez García por haber intermediado con tanta generosidad, y también a Gustavo y Domingo por el cariño y el agasajo con que nos recibieron aquel día.

La Parranda de San Antonio acompañará el acto, y al término de la inauguración habrá un enyesque, como debe ser: con música, conversación y cercanía.

Será una muestra pequeña, sí. Pero a veces lo pequeño tiene una fuerza especial cuando nace desde el afecto. Allí les espero, con la alegría de compartir pintura, barro y memoria en uno de esos lugares donde todavía se siente el alma de nuestra tierra.